
Ep. 11 : Vietnam y Camboya.
POR EL MUNDO: SERVICIOS PLANETARIOS 2022 - 2026


Templo Angkor Wat, construido en el siglo XII, considerado el monumento religioso más grande del mundo. Camboya.
Sanando y activando la frecuencia en un largo camino de grandes portales energéticos.
Amor mío, esta sanación la realicé en varios periodos aplicando en diferentes lugares del país, el anclaje de la Frecuencia Crística, purificación y recalibración de la frecuencia territorial.
El haber podido comprender la envergadura que tenía hacer esto por los efectos que trae como consecuencia y hasta donde todo esto se propaga en el universo y el haber podido dedicarle todo el tiempo y seriedad que esto requería me llevó a sentir una gratitud enorme.
Algo que quiero mencionar es que a medida que iba recorriendo el país, conociendo su cultura y habitantes, pude corroborar al fin el motivo de estos sentimientos tan opuestos que tenía desde niña con respecto a este territorio. Porque a medida que experimentaba el viaje notaba muy claramente a una cultura donde su gente se ve impregnada de opresión histórica el cual refleja en ellos como un grueso y duro caparazón, y al mismo tiempo, una cálida y amorosa luz que proviene de lo más profundo de sí mismos. Un país donde el contraste se hace visible con ciudades en total desequilibrio donde su gente posee miradas llenas de vacío y dolor y a la vez, pueblos llenos de belleza y bondad que emanan su verdadera luz natural, rodeados de una naturaleza increíble con sus cultivos de arroz, animales, su gente aún con sus vestimentas autóctonas y ancestrales, una riqueza que a pesar de todo lo que pasó en su momento, ha podido conservarse y mantenerse en pie. Sin duda alguna Vietnam llena el ama de un néctar de amor inquebrantable.
















































































































































PRIMERA PARTE:
Algunas veces, cuando me aflora el sentimiento de visitar un nuevo territorio, no es un llamado claro, aunque sí es profundo, muchas veces sé que tengo que ir a ese lugar, pero no sé muy bien el por qué, hasta que llego y empiezo a percibir todo lo que ha ocurrido allí.
Luego empiezan a llegar las sincronicidades de diferentes acontecimientos que me confirman la aceptación en mi sentir como, por ejemplo, al experimentar en esa cultura, al entrar en su población con su gente y sus históricos hechos, mi entendimiento comienza a aflorar y me confirma que ha sido un total acierto poner mis pies sobre ese territorio.
Así sucedió con las tierras de Vietnam y Camboya. Un asombro inmensurable que me llevó a tener unas de las aventuras más locas y maravillosas de toda mi vida.
Durante mi recorrido por India, sabía que el próximo vuelo tenía que ser a Vietnam. Aunque no supiera cual era exactamente el motivo, desde muy joven siempre sentí aprecio por esas tierras, aunque debo decir que más que aprecio era una mezcla de tristeza y añoranza, pero a la vez mucha ternura y calidez.
En ese momento, después de haberme dedicado a las sesiones de sanación Crística en India, parece que mi cuerpo despertaba cada vez más el don y hacía que desde mi subconsciente me dirigiera a lugares específicos de la tierra para que de alguna manera, aplicara estas mismas sanaciones que había estado haciendo en las personas, ahora también en los espacios físicos de diferentes territorios del mundo.
Y para esto, a mi aventurera alma no se le ocurrió otra cosa más que comprar una motocicleta y recorrer todo Vietnam, cruzar a Camboya, llegar hasta el norte donde los más grandes templos y arboles de película habitan, volver a bajar hasta el sur del país, volver a entrar a Vietnam y subir hasta llegar a China para luego volver a bajar hasta Hanói, capital de Vietnam, para revender la moto a un nuevo dueño desquiciado. Sin duda alguna mi Alma estaba sedienta de emociones por lo que me llevó a experimentar una inolvidable aventura de 4 meces de recorrido.
Lo más descabellado no era la idea de tener que recorrer sola estos dos países en motocicleta, sino que, no sabía conducir y, además, me daba pavor subirme a ellas. Era un desastre cada vez que alguien me llevaba detrás en su motocicleta. La sensación de pánico era brutal. Pero nada de eso me importó. Sabía conducir automóvil, con eso era suficiente. En mi cabeza siempre estuvo la certeza de que cuando siento que debo hacer algo, simplemente todo saldrá bien teniendo plena conciencia de que siempre todo miedo proviene de la mente. Por lo tanto, debo decir que este fue un gran escenario para poner en práctica el poder mental, la paciencia y por, sobre todo, la confianza en uno mismo. Por lo demás, siempre he sido de aprender las cosas durante la práctica misma, durante la experiencia, por lo que la teoría de las cosas siempre fue aburrida para mí.
Pero esto no era todo, a esta situación hay que agregarle que, por motivos de no saber conducir, lógicamente no tenía licencia para esto. Por lo tanto, recorrer dos países enteros sin tener ese pequeño carnet iba a ser definitivamente una locura atravesar. Además de esta ironía, tenía que recorrer estos dos países adhiriendo a la motocicleta dos valijas de equipaje de 10 kilos cada una, una mochila de montaña de 60 litros y todo un set de camping. Prácticamente una linda odisea.
En fin. A penas llegué a Vietnam, compré una motocicleta de más de 30 años de antigüedad; era toda una reliquia. Qué maravillosa moto. Mecánica antigua, económica y de acero. Mejor que un elefante hindú 4x4. Era todo terreno y potente, aunque trepaba las montañas a 40 kilómetros por hora, las subía igual. Terminé enamorada de ella. La nombré “Porota” porque era pequeña y negrita como un poroto. Tenía más kilómetros hechos en toda su existencia que Forrest Gump. En mi caso, recorrí con ella más de 3.500 kilómetros y el dueño anterior, extranjero turista también, le había hecho alrededor de 8.000. A eso habría que agregarle todos los dueños y viajes que habrá tenido en su pasado. Aunque creo que me excedí con la narrativa en este punto en particular, me era necesario contar. La Porota fue una gran compañera y muy importante para mí. Ella se lo merece.
Este viaje, si bien fue bastante arriesgado, todo lo hice muy cuidadosamente y siendo muy respetuosa con toda la situación.
Ahora, vamos a los datos importantes de la labor…
Amada presencia, Vietnam y Camboya son dos territorios que fueron muy fuertemente golpeados por los conflictos bélicos tras las guerras y dictaduras de la época … DATOS HISTÓRICOS
Y LA LOCA TRAVESÍA POR UNA BELLA LABOR… ¡COMENZO!
Sin previo aviso… mis pies se manifestaron. Pero no de una manera agradable ni mucho menos imaginable. Apenas llegué a Vietnam y compré a Porota, mi pie derecho me sorprendió con una simpática y muy bonita infección que me llevó todo un mes y medio poder recuperarme.
Nunca me había pasado algo tan extraño y desagradable en toda mi vida. Estando fuera de mi lugar de origen y de mi zona de confort, sola en el medio de un largo camino por recorrer, en donde mis pies eran una herramienta clave y fundamental para poder seguir adelante y manejar miles de kilómetros sobre dos ruedas, en terrenos completamente desconocidos, salvajes e inhóspitos, a mi piecito no se le ocurre mejor idea que enfermarse con sabañones o una especie de hongos que me llevo a perder toda la piel y carne de entre mis dedos hasta quedar solo hueso. Y esto, no es una exageración. Tuve que afrontarlo con mucha paciencia y cuidado.
Esta experiencia dio lugar a un entendimiento muy grande sobre mi proceso de sanación y todo el proceso de despertar de mi tecnología espiritual. Todo este acontecimiento de enfermedad tuvo un porqué y un para paraqué. Al fin y al cabo, su sentido fue una gran bendición.
Lo explicaré: A causa de los acontecimientos bélicos que provocaron tanto dolor y sufrimiento en Vietnam, todo ese territorio había quedado enfermo y bloqueado energéticamente produciendo una ruptura y un estancamiento en la población. La frecuencia del territorio estaba tan baja que se manifestó en mi pie derecho siendo de alguna manera catalizador de todo este veneno putrefacto.
Como información general, quiero agregar que los dedos del pie están conectados con el cerebro, la parte mental de las ideas y creencias. Y el pie derecho corresponde al avance y a la zona izquierda del cerebro siendo la parte masculina e intelectual.
Al estar pisando estos suelos vietnamitas, mi cuerpo me estaba mostrando la necesidad de regenerar las memorias de dolor y acondicionamiento que habían quedado en el subconsciente mental del colectivo de la población y que era justamente lo que estaba bloqueando su avance. Esto resultó completamente coherente con el motivo de mi visita, que sin saber qué era exactamente lo que tenía que hacer en un principio, estos suelos se hicieron notar rápidamente dándome a entender que tenía que aplicar allí mi tecnología espiritual de sanación crística.
Este entendimiento me floreció recién al mes de haber llegado a vietnam, por lo que tuve que estar lidiando con este malestar entre viajes, diferentes médicos con recetas interminables de puros fármacos para evitar putrefacción en mis tejidos hasta que apliqué la técnica de sanación crística, que, una vez realizado el procedimiento, me llevó dos semanas regenerar mis dedos por completo.
Sin duda alguna, para mí todo este gran episodio fue un avance descomunal en mi proceso de despertar de mi tecnología espiritual de sanación y principalmente de entendimiento.
TERCERA PARTE:
Al dejar Camboya volví a entrar a Vietnam para llegar hasta China y poder alargar un tiempo más mi visado vietnamita. Se trataba de cruzar la frontera y volver a entrar rápidamente para que de esa manera pudiera disfrutar un tiempo más y terminar mi viaje en la ciudad de Hanoi.
Toda esta parte del trayecto iba transitando muy bien, disfrutando de los bellos lugares, haciendo grandes amigos, conociendo una cultura que en cada momento me sorprendía con algo muy ajeno a mí, todo iba relativamente calmo y normal sin tener grandes acontecimientos de alocadas sorpresas, hasta que llegaron a mí dos hermosas mujeres que requerirían de mi ayuda de sanación.
Esto no fue algo que esperara en lo más mínimo. Una nueva revelación sobre mi tecnología espiritual estaba a punto de mostrarse.
Dos mujeres, una de Vietnam y otra del sur de África que convivieron conmigo tan solo un par de días en el mismo alojamiento donde me hospedaba en la ciudad de …, me pidieron que les brindara en conjunto una sesión de Sanación Crística a ambas de forma grupal. Dije que sí de inmediato y al día siguiente lo ejecuté.
No sabía qué tan fuerte iba a repercutir la sanación a una de ellas. Loc, mi hermosa amiga vietnamita, una mujer dulce y amorosa quien solo demostraba estar un tanto confundida y solitaria en la vida, despertó una fuerte entidad que la acechaba por dentro desde hacía tiempo. Una entidad que se gestaba en ella de forma muy silenciosa pero que se hacía cada vez más fuerte tomando control de sus emociones y miedos internos.
Durante la sesión me di cuenta que algo no andaba bien. Era algo diferente a lo que me había encontrado en sesiones anteriores. Por ejemplo, en India, atendí a personas de muchos países con las cuales me enfrenté a diferentes experiencias con respecto a lo que estaba purificando dentro de ellas. Algunas manifestaban desbloqueos emocionales, liberación de traumas, liberación de parásitos astrales y muchas otras cosas que con el tiempo fui comprendiendo a profundidad. Pero nunca me había tocado la manifestación de una entidad usurpadora que estaba viviendo en el cuerpo de la persona y que se alimentaba de su propia energía sin que ella lo supiera. Una entidad que se manifestó muy agresiva y que ponía total resistencia en salir de allí.
Quiero comentar que mientras la mujer africana había terminado en la sesión a las 2 horas de haber comenzado, Loc me estaba llevando más tiempo de lo normal tardando unas 5 horas en completar su sanación. Resultó que mi hermosa y amiga Loc estuvo experimentando por dentro toda la visión de una especie de trabajo de brujería y/o trauma que ella en algún momento experimentó la cual era la raíz del trauma generado y del cual esta entidad se había generado en ella. Un trauma que en su registro no estaba pero que sí era el generador de ciertas actitudes y miedos inconscientes que ella experimentaba en su vida diaria. Durante la sesión, entre medio de gritos, insultos y llantos, ella con sus ojos cerrados veía como dos personas la amarraban de sus muñecas y tobillos mientras que intentaban hacerle daño. Ella en este estado estaba viendo y experimentando lo que de alguna manera le habían hecho en contra de su voluntad mientras que la entidad que la poseía ponía resistencia en salir de ahí y liberar a Loc del sufrimiento. Al pasar las horas dentro de lo que duró toda la sesión, esta entidad se debilitaba cada vez más producto de la alta vibración que emanaba hacia ella, hasta que se desintegró por completo dejando a Loc sana y liberada de su posesión.
Quiero aclarar que mi técnica de sanación simplemente se trata de frecuencia. No utilizo ningún tipo de artilugios, elementos externos como cuarzos, geometría sagrada, rezos ni mantras, ningún tipo de técnicas como el reiki y ni tampoco utilizo terceros como los tales llamados guías espirituales, maestros ascendidos ni nada que no sea solo mi propia alma frecuencial. Solo utilizo mi propia tecnología espiritual la cual es mi propia alma y cuerpo físico quien emite diferentes frecuencias el cual hace todo el proceso de purificación y recalibración de la persona.
En esta ocasión, la paciente Loc, al término de la sesión pudo contarme todo lo que había experimentado y visto desde su perspectiva el cual pudo comprender el por qué ella siempre fue una mujer que nunca pudo tolerar que alguien la agarrara de las muñecas o que le tocaran los tobillos. Ni siquiera podía permitirle a su propia madre que tocara esas partes de ella porque sentía un rechazo absoluto. Luego de esta experiencia, pudo comprender que todo eso provenía de algún tipo de experiencia traumática experimentada en alguna vida pasada o, que provenía de algún trabajo de brujería que se habría aplicado contra ella. Todo esto lo fue procesando con el tiempo cada vez más. Entendiendo más sobre ella y mirando de forma muy distinta todo su mundo y su realidad.
El cambio de Loc, desde que inició la sesión hasta que terminó, fue descomunal. En llanto y agradecida por semejante liberación y transmutación que había experimentado sin que supiera de antemano a lo que se enfrentaría.
Pues, para mí esta sesión fue un antes y un después en el proceso de activación de mi tecnología espiritual de sanación. Esto me permitió comprender desde la empatía y compasión hasta donde es capaz de afectar el astral, cuáles son sus necesidades y cómo es la liberación de todas estas entidades de baja frecuencia que se gestan desde la ignorancia del Ser.
[Todo es energía (vibración y frecuencia), y de la única manera que se sale de la matriz y del astral de baja frecuencia es nada más ni nada menos que elevando la frecuencia hacia la pureza original - Frecuencia Crística (Luz – Conciencia – Amor)].
Si estás interesado o interesada en saber más sobre todos estos temas de conciencia, energía, sanación, evolución, etc., a través de este medio, dentro de mi Blog, iré compartiendo algo de conocimiento de alto poder para tu evolución y el de todos. En otra instancia, podrás obtener el mayor conocimiento dentro del libro y manual: Anclaje Frecuencia Crística: el estado de conciencia más puro y elevado del Ser. (Sabiduría y verdad para la sanación y evolución de la humanidad).
Amada presencia, mi paso por Vietnam y Camboya me dejó grandes aprendizajes el cual hoy de forma consciente y desde mi más humilde presencia, aplico con mucho amor en toda mi labor.
Para terminar este capítulo quiero mencionar que todo el recorrido que continué haciendo hasta llegar a China y luego volver a bajar para llegar a la ciudad de Hanoi y vender a mi motocicleta Porota, fue toda una gran aventura desde principio a fin, llena de paisajes inolvidables, experiencias maravillosas, personas que nunca podrán salir de lo más profundo de mi corazón. Asia se merece mi más profundo reconocimiento y lo honro con total respeto y amor.
Recordatorio importante:
Toda mi labor y servicio planetario y humanitario como Mickel (mi alma frecuencial), lo hago desde mi más sencilla humildad, sin intención de crear ningún tipo de fanatismos e idolatrías, y mucho menos, con intención de dogmatizar mentes, ya que parte del propósito de mi dedicación es liberar almas de sus falsas creencias limitantes y autodestructivas las cuales no permiten que la Frecuencia Crística de origen se manifieste bloqueando la propia evolución.
Es por esto que, de todas mis percepciones, solo hablaré lo justo y necesario, de forma deliberadamente precavida para que tanto tu como todos los lectores de este Blog, puedan pensar y actuar por sí mismos. Y nunca olvides … OBSERVA DESDE LA NEUTRALIDAD SIN JUICIOS, desde tu punto cero, desde el equilibrio para que tu alma pueda resonar y luego con ello discernir.
Con humildad, amor y compasión…
Mickel – Frecuencia Crística. Tu otra expresión de ti.








Algunas fotografías de los templos sagrados y milenarios de Camboya.
SEGUNDA PARTE:
La entrada a Camboya fue más fácil que la tabla del 2. Nunca imaginé que cruzar el puesto fronterizo de este país sería el más simple que cruzaría en toda mi vida. Y hay que destacar que he cruzado decenas de fronteras en donde en la mayoría de las veces ha sido siempre un trámite muy tedioso y lento que atravesar. Aquí, solo fue menos de una hora, bajar el equipaje de la motocicleta, pasarlo por la cinta transportadora de revisión policial y entregar mi pasaporte y los documentos de la motocicleta. Reitero, (únicamente los documentos de la motocicleta) dejando claro que nunca me pidieron el carnet de conducir.
Algo similar me sucedió todas las veces que en carretera me pararon por control de documentos. Apenas se daban cuenta que era extranjera, simplemente me dejaban continuar sin pedirme ningún tipo de documentos y sin perder ni un solo segundo de mi tiempo. Esto demuestra plenamente que cuando algo tiene que ser, simplemente ES. Sin esfuerzo, sin cuestionamiento.
[No hay fronteras ni trabas que puedan interferir con un hecho que tenga que darse. Es por esto que entender la magnificencia del fluir con los acontecimientos que se presentan sin poner resistencia, junto con la certeza y convicción de que lo que uno siente hacer es correcto, es y será siempre el camino. Estas son las bendiciones que trae el comprender que todo SIEMPRE es perfecto].
Camboya fue sin lugar a duda otro país más que lleno mi alma de amor incondicional. Por su cálida y muy amorosa gente, sus templos budistas e hinduistas los cuales con mucho amor y cuidado aún se mantienen en pie por más de que no cuenten con el dinero suficiente para poder hacerlo, sus pueblos llenos de riqueza natural y algunas muy pocas ciudades donde carecen de infraestructura por el bajo desarrollo económico del país. Camboya es simple y auténtico, con un corazón enorme lleno de humildad, gracia y bondad.
Quiero contar algo muy importante sobre esta cultura… Camboya.
Información general: La guerra de Camboya (la guerra civil entre 1967 y 1975, seguida por el brutal régimen de los Jemeres Rojos y la invasión de Vietnam) devastó al país del sureste asiático en el marco de la Guerra Fría.
El 17 de abril de 1975 las tropas del Partido Comunista de Kampuchea, más conocido como Jemer Rojo, entran en Phnom Penh, la capital de Camboya, derrocando el corrupto régimen proamericano del general Lon Nol. Ese mismo día, obligan a los cerca de tres millones de habitantes de la ciudad a desalojarla. Era el primer acto de un régimen genocida que, en apenas tres años y ocho meses, acabaría con la vida de entre una quinta parte y un tercio de la población camboyana.
Tras entrar en Phnom Penh, los jemeres rojos proclamaron el Año Cero de una nueva era. Para demostrar que sus proclamas iban en serio, volaron el edificio del banco nacional, quemaron todo el papel moneda, requisaron todos los vehículos y cerraron todos los hospitales.
Sin tomarse un respiro para disfrutar de la victoria, y aduciendo el peligro de un bombardeo estadounidense, ordenaron a la población de tres millones de personas a evacuar la ciudad. A la una de la madrugada, con las calles ya vacías, cortaron el suministro de agua.
Los jemeres rojos quieren purificar la sociedad camboyana y crear un hombre nuevo inspirado en los valores del maoísmo. Un hombre nuevo comunista, campesino, no contaminado por el capitalismo ni el individualismo. Y lo quieren hacer inmediatamente.
No lo consiguieron, pero el intento se cobró la vida de entre 1,5 y 2,2 millones de personas, entre la quinta y la tercera parte de la población de Camboya.
Amada presencia, esta es la razón por la que a medida que iba enterándome sobre su historia mientras que recorría el territorio, sabía que lo que comenzó como labor en Vietnam, se entrelazaría de alguna manera con la sanación de este país culminando en los portales energéticos de los templos más grandes y sagrados del norte camboyano.
Datos históricos de los templos de Camboya: Los templos de Camboya son el mayor tesoro del antiguo imperio jemer. El más famoso es Angkor Wat, el monumento religioso más grande del mundo. Se ubican principalmente en la ciudad de Siem Reap e incluyen joyas arquitectónicas cubiertas por la selva. Entre ellos se encuentran:
Angkor Wat: El templo mayor y símbolo nacional. Destaca por sus cinco torres y simetría perfecta.
Bayón: El corazón de Angkor Thom. Es famoso por sus gigantescas caras de piedra sonrientes en las torres.
Ta Prohm: El templo invadido por la selva. Sus enormes raíces de árboles abrazan las ruinas de piedra.
Banteay Srei: Un templo pequeño de piedra arenisca roja. Tiene tallas y relieves muy finos y detallados.
Preah Vihear: Un santuario ubicado sobre un acantilado en la frontera norte
Pequeño corto de algunas sanaciones.
